*Plim* ¿Era ese el sonido de unas llaves encajando en la cerradura? No lo podía creer, tal vez fueran imaginaciones... *prrom, prrom...tintinn* La cerradura había caído, de eso no había duda. Ella se giró como drogada, incrédula de que aquello estuviera pasando y sin fuerzas para alegrarse ni tan si quiera. Entraron tres figuras muy diferentes entre sí. No parecían peligrosos, y aunque así fuese, todo apuntaba a que la sacarían de allí, y oye, para estar mal dentro de una jaula, mejor estarlo fuera... Cuando la fueron a coger, ella pudo ver en sus rostros que no la harían daño para nada, que lo que hacían era salvarla. Sonriendo, cerró los ojos y se durmió fatigada soñando con la vida que le esperaba de nuevo gracias a sus rescatadores.
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El caso es que muchas veces nos encerramos en nosotros mismos, decidimos no contar nuestros problemas a los demás por no molestar, evitar el acercamiento de cotillas interesados o simplemente porque no nos gusta contarlos, y claro, al final esos problemas se hacen una bola enorme que explota en nuestra cabeza y se esparce en forma de pensamientos dañinos y perjudiciales para nosotros. He ahí la metáfora en la que pretendo reflejar como he salido de ''mi jaula'' en la que me he ido metiendo este año, o bueno, que coño, también me han ido metiendo, ts. Que sí, que después de todo lo mal que lo he pasado este año, ha llegado el verano, y la verdad, gracias a los burgaleses, en especial a los puraguleros, pues digamos que siento estar rehabilitando de ciertas cosas que sí que guardaré en una cajita jajaja. Siento haber sido pesada pero hacía mucho que no bloggeaba jejs.
Un muacks enorme a quien lo haya leído y otro aún mayor para los ya mencionados PG's :D
