sábado, 17 de septiembre de 2011

Era tan real...

No tenía ni idea de donde me encontraba; a mi alrededor solo había árboles, setas y varias plantas que jamás había visto antes. Conforme avanzaba se iba abriendo el camino dejando ver un haz de luz que cada vez era más cegador. Justo antes de llegar al final de ese tramo examiné el lugar: debía de ser un pantano o tal vez un lago, en cualquier caso, cuando estaba observando su inmensidad, no pude evitar fijarme en una estatua derruida y atrapada entre numerosas enredaderas que le daban un aspecto más creíble, ya que el gesto de ésta parecía representar esa misma sensación: estaba medio arrodillada, con una mano en el suelo y la otra en la cara. Estudié con curiosidad cada milímetro de la escultura, entonces me invadió un hormigueo por todo el cuerpo cuando me fijé en el ojo que quedaba a la vista de ésta. Era tan real y me resultaba tan familiar...
Escuché el ruido de unas hojas secas pisadas y me giré bruscamente apartándome de la estatua. Mis ojos se abrieron de par en par. Había una figura de presencia fuerte pero a la vez serena al otro lado del lago. Me acerqué hasta la orilla para comprobar que mis ojos no mentían: ''Paul!? Eres tú!?'' grité. De repente, una luz blanca aún más cegadora inundó toda la zona e instintivamente apreté mis ojos con fuerza mientras los tapaba con el brazo. Noté que algo me sujetaba suavemente del otro brazo pero no me aparté, de hecho no estaba nada asustada, al contrario. Abrí los ojos y efectivamente, era él. Me miraba sonriente, pero en sus ojos se plasmaba una melancolía que hizo que se me escaparan algunas lágrimas. Me acarició la cara acercándola cada vez más a la suya hasta juntar nuestros labios en un beso que nunca antes había sentido de esa forma. Nos separamos, y una vez más me miró, algo recorrió todo mi cuerpo hasta alojarse en el estómago unos segundos y salir en forma de un llanto incontrolable, me abrazó y yo me agarré a él con angustia.
Me enderecé sofocada con el corazón en un puño y algunas lágrimas deslizándose por la superficie de mi cara. Las sequé pero todo estaba oscuro. Encendí una pequeña luz de la mesita de noche y me quedé mirando una foto que tenía junto a él. Un rato después, la cogí y me recosté encogida con ella en el pecho.


''Si tan solo pudiera verle de verdad una última vez...''

6 comentarios:

  1. Hacia mucho tiempo que no me pasaba por tu blog, cielo, perdoname..
    una entrada genial que lo sepas.. simplemente me ha llegado..
    UN BESAZOOO!

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  2. Que hermosoooooo lo que escrbiste. Gracias, me encanta que te guste el diseño de mi blog, el tuyo es muy bello, gracias por pasar por el mio, un beso enorme(L).

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  3. una vez más también pido y que cuando llegue demostrar y luchar para que no sea simplemente una vez más. me desperte llorando en varias noches extrañando y es un sentimiento horrendo porque en sueño esta, pero al despertar solo estas vos, tu cama y la oscuridad completa.
    ¿por qué extrañamos tanto? sinceramente no lo sé, pero si se que el que más extraña es el corazón.
    beso grande!

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  4. ains un poco angustioso...sobre todo el momento de despertar.

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