domingo, 13 de octubre de 2013

Salvavidas de mentes


Nacimos con vendas en los ojos que no nos dejaban ver lo que nos rodeaba realmente. Unas vendas que hacían de escudos contra una realidad funesta, una realidad probablemente insoportable para unos ojos tan inocentes como son los de un niño. Unas vendas que pretendían defendernos del cambio. 

Achacamos demasiadas cosas a la edad como dando a entender que si las mismas fueran hechas por adultos estarían mal vistas; pero, realmente ¿qué está bien, qué mal, y hasta qué punto?
Dicen que un hombre creativo es un niño que ha logrado sobrevivir, y es que aunque poco, he vivido lo suficiente para comprobar que, llegados a cierta edad, a la mínima idea expuesta que sobrepase la línea de lo que tenemos por juicioso,  es tachado de incoherente e indigno de captar cualquier tipo de atención más allá de la crítica. No nos damos cuenta, pero a veces, con palabras como "no digas tonterías" o "eso es una chorrada" lo que estamos consiguiendo no es más que cortar las alas a una mente inquieta que lo único que intentaba era reflexionar o simplemente buscar respuestas que nunca antes se habían planteado. Lo que estamos consiguiendo es quitarle la venda a un niño. Y es entonces cuando éste empieza a conocer los complejos, los miedos, las inseguridades y demás sentimientos que extirpan nuestra libertad, ya no de expresión, si no de pensamiento: "mejor no digo esto, vaya a ser que la líe", "¿y si se ríen?" etc... 
¿Os imagináis qué habría sido de nosotros si a aquel tipejo prehistórico, fuera quien fuese, no se le hubiera ocurrido golpear dos piedras? ¿O si los que estaban al lado le hubieran dicho "tío, deja de hacer el tonto ya"? 
Con el tiempo he aprendido que, por desgracia, a todos nos quitan esas vendas en algún momento, que es algo inevitable. Pero que por suerte, además esto nos ayudan a crecer y a evolucionar. También he aprendido que, aquellos que son suficientemente fuertes, tras mucho luchar contra críticas lapidantes, consiguen unos buenos tapones para los oídos con los que ignoran esos comentarios que acabarán convirtiéndose en humo.

3 comentarios:

  1. + 1 a este post! realmente bueno y cierto...

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  2. La verdad es que tienes buenas ideas y no están mal representadas en tus blogs pero cuida algunas estructuras gramáticas que ya he visto más de una mal expresada.
    Tomátelo como una crítica constructiva y ¡sigue escribiendo!

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  3. Totalmente de acuerdo!! Es una escusa que llaman madurez que usan como escudo para no mostrar quienes son realmente. Así como vos te preguntás quién fue el iluminado o afortunado que raspó 2 piedras yo me pregunto quién empezó a cortarle las alas a las personas. Hoy día hay tanto pero tanto para asimilar que en esa búsqueda no asimilamos bien nuestro poder creativo. Alguien alguna vez dijo que hay que ser muy maduro para permitirse ser un niño, también supongo que hay que ser muy niño (temeroso, ignorante y/o prejuicioso) para llamarle madurez a su prejuicio.

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